Redacción GameVault 6 min de lectura 3 de marzo de 2026

Guía para empezar en los roguelikes

Los roguelikes son el género más incomprendido de los videojuegos modernos. De lejos. Cuando le explicas a alguien que el juego se reinicia completamente cada vez que mueres, la reacción habitual es un rechazo instintivo. ¿Para qué invertir tiempo en algo que vas a perder? La respuesta a esa pregunta es la filosofía completa del género.

QUÉ ES UN ROGUELIKE Y QUÉ ES UN ROGUELITE

Antes de empezar, una distinción que los fans del género toman muy en serio: roguelike clásico y roguelite moderno no son lo mismo, aunque el término se use indistintamente en el mercado.

Un roguelike clásico, en la tradición de Rogue (1980) y sus herederos, tiene muerte permanente total, generación procedural de niveles, sin progresión permanente entre partidas y turnos. NetHack, Caves of Qud y Tome 4 siguen esta filosofía pura.

Un roguelite moderno, que es lo que la mayoría de jugadores conoce con el término "roguelike", mantiene la muerte permanente y los niveles procedurales pero añade algún tipo de progresión entre partidas. Hades, Dead Cells, Slay the Spire. La muerte no te quita todo: hay algo que permanece.

Esta distinción importa porque determina cómo debes relacionarte con el fracaso en cada juego.

LA FILOSOFÍA DEL FRACASO PRODUCTIVO

El error mental más común al empezar en el género es tratar la muerte como un fracaso. No lo es. En un roguelike bien diseñado, cada muerte es información. Moriste en el tercer nivel por una trampa de gas que no viste. Ahora sabes que ese tipo de sala tiene trampas de gas. La próxima vez pasas más despacio, o rodeas la sala, o llevas el objeto que las neutraliza.

Este ciclo de aprendizaje es la estructura emocional del género. La satisfacción no viene de llegar al final en la primera partida, sino de ver cómo cada run llega un poco más lejos que la anterior. Cuando después de veinte intentos finalmente derrotas al jefe del segundo acto, la victoria tiene un peso que ningún juego de progresión lineal puede replicar.

HADES: EL PUNTO DE ENTRADA PERFECTO

Si nunca has jugado un roguelite y quieres empezar, Hades de Supergiant Games es la respuesta correcta. Sin discusión. El juego tiene una curva de aprendizaje calibrada con una precisión que pocos juegos del género igualan.

Lo primero que hace bien Hades es que el fracaso avanza la historia. Cuando mueres y vuelves al palacio del inframundo, ocurre algo nuevo: una conversación con Zagreus y Nyx, un fragmento de la historia de Hypnos, una interacción con Thanatos. El juego progresa narrativamente con cada muerte, así que nunca sientes que perdiste el tiempo.

Lo segundo que hace bien es el sistema de boons. Los dioses olímpicos te ofrecen mejoras para tus habilidades en cada sala. La variedad de combinaciones posibles hace que cada run sea distinta. Las sinergias entre boons de distintos dioses crean builds que pueden ser absurdamente poderosas y descubrirlas es parte de la diversión.

SLAY THE SPIRE: LA PROFUNDIDAD TÁCTICA DEL DECKBUILDER

Slay the Spire creó un subgénero completo. El deckbuilder roguelite es hoy uno de los más prolíficos del mercado y prácticamente todo juego del tipo debe algo a lo que Mega Crit diseñó en 2019.

El concepto es sencillo: subes una torre de enemigos y eventos construyendo un mazo de cartas en el proceso. Pero la profundidad que emerge de ese concepto es enorme. ¿Cuántas cartas añades al mazo? Un mazo más pequeño es más consistente pero más frágil. Uno más grande tiene más opciones pero llega antes a las cartas que necesitas con menos frecuencia.

Las reliquias son el otro eje del juego. Objetos pasivos que modifican las reglas: uno que te da energía extra pero te daña al principio del turno, otro que hace que todas tus cartas de ataque cuesten un maná menos, otro que multiplica el daño cuando tu vida está baja. Las combinaciones de reliquias y cartas son el puzzle central de cada run.

THE BINDING OF ISAAC: EL CAOS CONTROLADO

Isaac es el roguelite con más variedad disponible. Con cientos de objetos, docenas de personajes y sus propias interacciones e incompatibilidades, ninguna partida de Isaac se parece exactamente a otra. Llevas décadas jugando y todavía hay combinaciones que nunca has visto.

El juego tiene una estética perturbadora y un humor negro constante que no es para todo el mundo. Pero si conectas con su tono, ofrece una profundidad de sistemas que pocos juegos del género igualan. Las Repentance y sus expansiones previas han añadido tanto contenido al juego original que hoy es uno de los títulos más completos del género.

DEAD CELLS: CUANDO EL MOVIMIENTO ES LA RECOMPENSA

Dead Cells es el roguelite más satisfactorio en términos de sensación de movimiento. La animación del personaje es extraordinariamente fluida, los ataques tienen peso visual, el roll de esquive tiene un frame de invulnerabilidad preciso. Moverse por los niveles de Dead Cells tiene valor propio antes de añadir la complejidad de las armas.

El sistema de sinergias entre ítems está diseñado para descubrir combinaciones que multiplican el poder de manera exponencial: el sangrado que activa el veneno, el veneno que activa la ralentización, la ralentización que activa el daño crítico. Cada run es una búsqueda de la sinergia perfecta.

RISK OF RAIN 2: EL ESCALADO DE PODER GLORIOSO

Risk of Rain 2 es el roguelite de acción en tercera persona que mejor ejecuta la fantasía de volverse imparable. El sistema de objetos que se acumulan run tras run puede crear situaciones donde literalmente cada paso que das genera explosiones o cada disparo genera doce misiles adicionales.

El reloj de la dificultad que escala en tiempo real es un diseño brillante: te premia por moverte rápido pero también te tienta con más objetos si te quedas más tiempo. La tensión entre eficiencia y codicia es el corazón de cada decisión.

CONSEJOS PARA NUEVOS JUGADORES

Uno: acepta las muertes. Son parte del diseño, no fallos del juego. Dos: lee los objetos. En la mayoría de roguelites, el conocimiento de qué hace cada cosa es la verdadera curva de aprendizaje. Tres: no intentes ganar en las primeras partidas. Explora, experimenta, descubre los sistemas. Cuatro: empieza con Hades si quieres accesibilidad, con Slay the Spire si quieres profundidad táctica, con Dead Cells si quieres acción rápida.

← Artículos 6 min de lectura · GameVault